HEMORRAGIAS POR TRIMESTRES.



Una hemorragia es la pérdida de sangre, ya sea dentro o fuera del cuerpo. Puede ocurrir por un corte, herida o lesión en un órgano interno.   

Tipos de hemorragia.

  • Hemorragia interna: La sangre se pierde dentro del cuerpo a través de un vaso sanguíneo dañado o de un órgano. 
  • Hemorragia externa: La sangre sale fuera del cuerpo a través de una herida en la piel. 


Gravedad de la hemorragia.

La gravedad de una hemorragia depende de: La cantidad de sangre perdida, La localización de la hemorragia, La causa subyacente. 

Complicaciones de la hemorragia 

  • Shock hipovolémico: Se produce por la pérdida de gran cantidad de sangre y puede dañar los órganos.
  • Síncope: Sus síntomas son mareo, sudoración, debilidad, náuseas, respiración rápida (taquipnea) e hipotensión.
  • Anemia: Se manifiesta con fatiga, palidez y puede darse tras una pérdida de sangre prolongada.


En embarazo, el sangrado es el que se produce a través de la vagina en cualquier momento de la gestación-trimestre, pueden tener diferentes causas y niveles de gravedad.

Las causas principales de las hemorragias que se producen durante el primer trimestre son el aborto, la amenaza de aborto, el embarazo ectópico y la enfermedad trofoblástica (se origina un tumor en el interior del útero a partir del tejido que se forma después de la fecundación).



POSIBLES HEMORRAGIAS DE ACUERDO AL TRIMESTRE


Primer trimestre (0 - 12 semanas).

Las hemorragias en esta etapa pueden ser comunes y no siempre indican un problema grave, pero algunas pueden requerir atención médica inmediata.


Causas principales.

  • Implantación del embrión: Sangrado leve que ocurre cuando el embrión se adhiere al útero, generalmente entre la 4ª y 6ª semana.
  • Aborto espontáneo: Puede ocurrir antes de la semana 12 y suele ir acompañado de dolor abdominal.
  • Embarazo ectópico: Ocurre cuando el embrión se implanta fuera del útero, causando sangrado y dolor intenso.
  • Enfermedad trofoblástica gestacional (mola hidatiforme): Crecimiento anormal del tejido placentario que puede causar sangrado abundante.

 



Segundo trimestre (13 - 27 semanas).

El sangrado en esta etapa no es normal y siempre requiere evaluación médica.

Causas principales.

  • Placenta previa: La placenta cubre parcial o totalmente el cuello uterino, causando sangrado sin dolor.
  • Desprendimiento prematuro de placenta: Separación parcial o total de la placenta antes del parto, acompañado de dolor intenso.
  • Incompetencia cervical: El cuello uterino se abre prematuramente sin contracciones, causando sangrado y riesgo de parto prematuro.
  • Traumatismos o infecciones vaginales: Pueden causar sangrado leve.



Tercer trimestre (28 semanas en adelante).

Las hemorragias en esta etapa pueden ser peligrosas tanto para la madre como para el bebé.


Causas principales.

  • Placenta previa (si no ha sido diagnosticada antes).
  • Desprendimiento prematuro de placenta, con riesgo de sufrimiento fetal.
  • Trabajo de parto prematuro: Puede ir acompañado de contracciones y dilatación cervical.
  • Rotura uterina: Urgencia obstétrica que ocurre en mujeres con cicatrices uterinas previas (por cesáreas o cirugías).
  • Vasa previa: Los vasos sanguíneos del cordón umbilical pasan sobre el cuello uterino y pueden romperse al inicio del trabajo de parto. 


PREVENCIÓN DE HEMORRAGIAS OBSTÉTRICAS

Antes del embarazo.

  • Control de enfermedades preexistentes: Si la mujer tiene trastornos de coagulación, hipertensión, diabetes o anemia, es importante tratarlas antes del embarazo.
  • Suplementación con hierro y ácido fólico: Para prevenir anemia y mejorar la reserva de glóbulos rojos en caso de hemorragia.

Durante el embarazo:
  • Control prenatal adecuado: Permite la detección temprana de factores de riesgo como placenta previa, desprendimiento placentario o preeclampsia.
  • Ecografías y pruebas de laboratorio: Para identificar alteraciones en la placenta o trastornos de coagulación.
  • Evitar actividades de alto riesgo: Como esfuerzos físicos extremos o traumatismos en el abdomen.
  • Vigilancia de síntomas de alarma: Sangrado vaginal, dolor abdominal intenso o contracciones prematuras.

Durante el parto:
  • Manejo adecuado de la tercera etapa del parto: Uso de uterotónicos (oxitocina) para prevenir hemorragia posparto.
  • Evaluación del estado de la placenta: Para descartar retención de restos placentarios.

 

TRATAMIENTO DE LAS HEMORRAGIAS OBSTÉTRICAS.

El tratamiento depende de la causa y la gravedad de la hemorragia.


Hemorragia en el primer trimestre (aborto, embarazo ectópico, enfermedad trofoblástica gestacional).
  • Reposo absoluto y monitoreo.
  • Uso de fármacos para detener el sangrado en abortos en curso.
  • Cirugía (legrado o aspiración uterina) en caso de aborto incompleto o embarazo ectópico.

Hemorragia en el tercer trimestre (placenta previa, desprendimiento placentario, ruptura uterina)
  • Hospitalización inmediata y monitoreo materno-fetal.
  • Transfusión sanguínea en caso de hemorragia severa.
  • Cesárea de urgencia si el sangrado es incontrolable.

Hemorragia posparto (atonia uterina, retención placentaria, trauma del canal del parto, coagulopatías)
  • Administración de uterotónicos (oxitocina, misoprostol, ergonovina) para contraer el útero.
  • Masaje uterino para estimular contracción.
  • Revisión manual de la placenta para retirar restos retenidos.
  • Embolización arterial o cirugía (histerectomía en casos graves).








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